jueves, 15 de enero de 2015

Características del existencialismo a través de la novela El extranjero, de Albert Camus

 


La característica esencial de existencialismo como corriente del pensamiento, es determinar el significado de la vida, para qué vivimos, hacia dónde vamos, quiénes somos.  Procura defender que el hombre es lo que él hace “el hombre es la medida de todas las cosas” (Protágoras). Pone al hombre en evidencia de lo absurdo a veces del existir, y cuestiona al hombre social sobre su devenir histórico.

En la novela “El extranjero”, Camus coloca al personaje principal como un hombre cuya vida se vuelve insípida, sin sabor o color, contemplativa, muy lógica hasta llegar a la insensibilidad, a tal punto de mostrar a un hombre que no llora por la muerte de su madre y que piensa “total no es mi culpa” “todos un día hemos de morir”. Y al final muestra a un hombre que se enfrenta a la muerte estoico diciéndose que “si no lo puedo cambiar ¿para qué me preocupo?” Es la curva que coge la sociedad occidental, industrial y consumista que abraza a los hombres en la rutina de: responsabilidades trabajo casa, y el individuo no puede escapar de este círculo porque no hay a dónde más ir.

Albert Camus construye a otro personaje con carácter existencialista, a María, quien en el argumento de la novela se describe como una mujer que ve sólo por sus sentimientos y no es capaz de reconocer en Meursault un alma vacía, a quien le da igual casarse o no casarse con ella.

Camus muestra al Procurador, durante el juicio, como una figura que pretende ser no existencialista, pues este busca la esencia en Mersault, una esencia criminal impasible para resolver que él joven merece la muerte. Sartré, prominente existencialista, decía que “la existencia precede a la esencia”, “lo que hacemos define luego lo que somos”, y el abogado acusador postulaba que Mersault tenía una esencia maligna, deteriorada y sus acciones surgían de allí.  Y la trama novelesca muestra que el Procurador concluye erróneamente que el crimen de Mersault fue premeditado y empuja al jurado y los jueces a que lo condenen a la pena capital.  El autor trata de demostrar razones para que el existencialismo tenga razón, mostrando en la obra que la búsqueda de la esencia en los hombres empuja a juicios equívocos.

El estilo de relato de Camus en esta novela es descriptivo al exceso de lo que ve, observa, siente y percibe el personaje central, allí otro rasgo del existencialismo: importa lo que yo veo y siento, esa es mi realidad y fuera de ella, no sé, no me importa; yo soy lo que a mí me interesa, el resto no existe para mí, no tiene sentido.

Los personajes descritos en el asilo, los vecinos, y otros que se asoman en la novela son presentados como vidas muy prácticas y habituales que no pueden albergar a una vida de aventura, de sueños, de esperanzas. La madre de Mersault se atreve a soñar casi al despedirse de la vida y la novela parece decir: total para qué.

Esta novela muestra otro rasgo de los existencialistas, y es su abandono de la fe, de la creencia en la trascendencia y reducen al absurdo los dogmas: Un juez de instrucción mostrando un crucifijo para suscitar la búsqueda de perdón divino, un sacerdote al final con argumentos débiles a la razón que no logran convencer la falta de fe en Dios de Mersault.

 

Enero, 2015


viernes, 31 de octubre de 2014

¿El spanglish podría llegar a ser una nueva lengua?

 

Fuente: pexels-Tima Miroshnichenko

La lengua española que se ha forjado en el tiempo ha sido alimentada por vertientes de primitivos vocabularios y escrituras, como por lenguas con una estructura de pensamiento muy definidas como el griego y el latín, y así mismo con la influencia de lenguas extranjeras, germanas, francesas, inglesas y otras, que llegaron en términos que se incorporaron como necesarios para el progreso de la sociedad hispanohablante de su época. El español es una lengua viva que sigue alimentándose del sitio donde se asienta y se transmite en una cultura que lo cobija y lo traslada a sus descendientes, pudiendo generar una nueva lengua, como por ejemplo la lengua Chamorro, hablada por los habitantes de la isla de Guam, que incorporaron el uso del español a su idioma nativo y hoy es una lengua reconocida con alrededor de 60 mil hablantes. 


jueves, 30 de octubre de 2014

Plaza de Tarqui

Foto: https://carmenmenendez.blogspot.com/2014/10/tarqui-corazon-comercial-de-manta.html

 

Victoria llevó a su pequeño hijo Vladimir a la plaza, a que la acompañase a comprar los víveres de la semana. Una vez que llegaron al mercado, bajando del bus, el pequeño hijo apretó la mano de su madre al oír a su lado el grito de ¡tomates, tomates, tomates! “¡Ay mami!” exclamó el muchachito. La madre sonrió. Era la primera vez que el niño acompañaba a su mamá al mercado a sus 6 años. ¡Concha, camarón, pescado! gritaban desde una mesa de mariscos; ¡a ver caserita, venga, venga! decía con voz grave la serranita que ofrecía los productos de la región interandina. Vladimir mirando a un lado y a otro se empezó a acostumbrar rápidamente con la multitud de personas, que, apretándose, caminaban de un lado a otro.  De pronto una señora regordeta abriéndose paso bruscamente empieza a gritar desesperadamente: ¡Ladrón, ladrón! ¡Cójanlo!, un mozuelo le había arranchado su cartera, un policía municipal corre y con el silbato ¡piiiii! ¡piiii! lo seguía gritándole: ¡alto ahí! ¡alto ahí!  El pillo se perdió entre la multitud. El niño se movió unos pasos para procurar con su mirada seguir la persecución; su mamá, al oír el primer grito de ¡ladrón!¡ladrón! apretó con sus dos manos su cartera, y en un santiamén el pequeño se apartó de su vista, ¡Vladimir, Vladimir, Vladimir! Empezó a gritar su madre de inmediato con una desesperación creciente, y el niño haló por detrás la falda de su mamá y dijo con inquietud ¡Aquí estoy mami! ¡Aquí estoy!  Su mamá frunció el ceño, agarró al niño de la mano y luego sonrió... empezaba una relación de compañía juntos, manteniéndose cada sábado en el la plaza del mercado de Tarqui durante toda una década...

 

Febrero 2014

miércoles, 29 de octubre de 2014

Despedida

Pexels-Cottonbro

 

A ti, manzana verde, en las tardes de aroma azucena

observo plácido tu cuerpo en nuestra casa de madera,

recorriendo el lago azul de tu cintura costera

tu mirada angelical me dice: “ven, no detengas”.

Dibujo una suave sonrisa, y pido al cielo que no me muera.

Trinan mis labios una melodía celestial,

pero el frío atardecer anuncia un mal.

Un llanto desesperado acerca el final,

un adiós, unas flores marchitas adornan el cenizal

de nunca más tenerte, y de sólo guardar un suspiro fatal...

 

Noviembre 2013


jueves, 29 de mayo de 2014

La transcendencia de la literatura hebrea en el cristianismo actual


 

El cristianismo actual, con todas sus vertientes, tiene como cauce principal la tradición judeo-cristiana de la iglesia primitiva, la iglesia que en los albores del naciente cristianismo fue edificada sobre hombres y mujeres con fuertes raíces hebreas en su nacionalidad, costumbres y religión.


El pueblo judío giró su vida social y espiritual en el legado recibido por sus patriarcas como Abraham y sus descendientes, en la legislación entregada de Yahvé por mano de Moisés, en el reinado de David y sus sucesores, en las advertencias y llamados de los profetas.  Toda esta herencia fue consignada en su literatura hebrea, y se volvió esta literatura el vehículo de llevar la identidad judía a sus generaciones. Una parte importante de esta literatura hebrea fue reconocida como Escritura inspirada, como una revelación de un Dios que les hacía un llamamiento de ser un pueblo especial entre los pueblos de la tierra “vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos” (Éx. 19.5).  Un pueblo que albergaría en su seno al Mesías que restablecería el reino de Yahvé para todo el mundo “Porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Yahvé, y juzgará entre las naciones” (Isaías 2. 3,4). Los primeros discípulos de Jesús, quienes eran hebreos, reconocieron en este maestro judío el pleno cumplimiento de lo prometido en las Escrituras hebreas, lo que les había sido enseñado en su literatura religiosa estaba cumpliéndose y revelándose mucho más allá de sus expectativas, pues reconocieron en el Mesías Yeshua la encarnación de Dios mismo entre los hombres, un Dios que necesitaba humanizarse, subir al calvario y expiar los pecados de ellos y del mundo.


El cristianismo se concibe así mismo como el anuncio del cumplimiento de lo que en la literatura hebrea se denominó Las Escrituras, ahora ya no sólo para el pueblo de Israel, sino para todo el mundo.  Saulo de Tarso, llamado luego Pablo, un “hebreo de hebreos”  (Fil. 3.5.) formado en las escuelas rabínicas donde la literatura hebraica de las costumbres y tradiciones se sumaban al estudio de ‘Las Escrituras’, se erige luego como columna en el Cristianismo que se estaba organizando, y este apóstol escribe sobre los escritos hebreos: “toda ‘La Escritura’ es inspirada por Dios, útil para instruir…” (2da. carta a Tim. 3.16.), sancionando así que para el Cristianismo la literatura hebrea  contenida en la Las Escrituras, seguirán siendo el canon para la liturgia cristiana, adicionándose luego “las otras Escrituras”(2da. Pedro 3.16) que vendrían luego por mano de los evangelistas y los apóstoles a constituir el nuevo canon, más adelante llamado Nuevo Testamento o Nueva Alianza que junto con las escrituras de la Antigua Alianza o Antiguo Testamento formarán la Biblia, como la palabra de Dios entregada a los hombres tal como hoy nos ha llegado hasta nuestros días.


Mayo, 2014


Puntos de lectura

“…hay una ciudad que debe seguir teniendo esquinas y sitios para la vida a pie. Lugares con sombra y luz, con ajardinamiento, para quedarse ...